Algo efímero...tus besos.

Bebías el último vaso de la noche envuelta en una nube de tabaco mal exhalado. Deslumbrabas con aquella postura de rechazo al entorno, al que parecías no pertenecer, y que rodeaba tu figura contenida en un metro setenta de curvas exactas.
Era casi una cuestión de obsesión sin sentido, si es que las obsesiones lo tienen, contemplar como algunos se suicidaban en la barra acumulando tus miradas indiferentes y tragos rechazados sin siquiera una palabra.
Me contaron de tu nombre, y de tu vida frágil. De tus largas noches asfixiando lunas hasta estrangularlas, quedándote sin fuerzas. De las mañanas abandonadas en cualquier colchón con la sola compañía de un cigarrillo con mal sabor y el gusto a ginebra en tus dedos. De tu asistencia casi perfecta a las citas incumplidas. Y bebías otro vaso, y un nuevo imbécil idolatraba tu existencia con su muerte.
Y no te dabas cuenta de mi presencia. Ni de mi sonrisa en cada fracaso de conquista. Es que creo que quizás ya no estabas ahí, y lo que quedó en tu lugar fue un vaho de alcohol barato y perfume. O quizás mis ganas de mirarte, y de ser el último en fallecer en el fondo de un vaso en tu nombre. O tal vez, abandonarte una mañana en un colchón, con la sola compañía de un cigarrillo con mal sabor y el gusto a ginebra en tus dedos.

5 comentarios:

BeLén dijo...

yo creo que las mujeres tenemos ese dejo de ignorar a las múltiples conquistas por la satisfacción que nos produce la situación de coqueteo e intentamos combatir nuestra fragilidad con vasos de alcohol para disfrazar el despecho o el dolor...

muy lindos tus escritos

Eduardo Roldán dijo...

Belén, bienvenida al blog!
Seguramente es como lo decís. Gracias por pasar!
Nos estamos leyendo.
Saludos...

Solita dijo...

"... O quizás mis ganas de mirarte, y de ser el último en fallecer en el fondo de un vaso en tu nombre..."

Pfff...


Me encantó el texto!
Saludos para vos. que andes bien...

Solita

Eduardo Roldán dijo...

Solita...se agredece la visita. Que andes bien vos tambien!
Saludos!!

Agostina dijo...

Tremendo Edu, no me puede haber gustado más. Excelente manera de describir una escena, excelente.