Miradas

Ni siquiera recordaba su nombre. Sólo reconoció el rubor de sus mejillas y la mirada tímida del que esconde mucho mas que sus ojos.
El guardaba, sin embargo, en algún rincón de su mente, el fugaz destello de aquellos mismos ojos que lo observaron por última vez una mañana de abril envuelta en alcoholes.
Ella seguía sujetada a su bolso mientras, por la ventana, la ciudad corría a toda velocidad.
Se acercó lentamente, inclinando la cabeza, casi buscando desesperadamente encontrarse con sus ojos. Sintió su presencia aproximándose a medida que su mano se ceñía aún mas sobre el viejo bolsito de cuero marrón.
El colectivo se detuvo de pronto arrojando a la mayoría de los viajeros contra los asientos, ella no pudo evitar abandonarse a la inercia de aquél movimiento. El no pudo ni siquiera darse cuenta de que al fin había encontrado a aquellos ojos mirándolo fijamente.
!Gracias!, fue el sonido que lo arrancó de tan profundo ensueño mientras observaba ahora su mano sujetando el viejo bolsito de cuero marrón. No logró desviar su mirada de aquellos labios que todavía le sonrerian al mismo tiempo que le entregaba aquel bolso.
Ya no se atrevió a acercarse, y volvió a su asiento con el rubor en sus mejillas y la mirada tímida del que esconde algo mas que sus ojos.

4 comentarios:

Rulo. dijo...

boludoooooo!!!!! aguantá que no entendí nada...

ché ¿te conté que lo encontré Barba en un colectivo en Asunción?

ahora leo de nuevo Mirandas

Rulo. dijo...

No man, no entendí nomas... pero está bueno.

Tiene algo q ver con el venezolano que trajo un bolsito con 800 lucas verdes??? Ese sí que escondía algo más que sus ojos...

*MeL* dijo...

Evidentemente hay quienes escriben cosas de tamaño significado que no cualquiera interpreta. Agraciados aquellos que entiendan de leyes y contratos, de almas y escrituras.
Escribis muy bonito.

Principio, sin duda ese impulso que nos lleva , quizá a ser hoy lo que somos, periodistas... y poetas.


Pasaba y entre letras minimas y cosas para decir, digo mis cosas aquí , en miniatura.

Saludos.

Pata dijo...

me pasó...pero tambien, se quedo en el bondi...